En un acto solemne que reunió a autoridades y vecinos, Luis Golden, vicepresidente de la Asociación Israelita Unificada Barón Hirsch, destacó la legitimidad histórica, el desarrollo plural y la resiliencia del Estado de Israel.
Este miércoles, la comunidad de San Salvador se unió para recordar un nuevo aniversario de la histórica declaración de independencia del Estado de Israel. El acto central, en conmemoración del 78° aniversario, tuvo lugar en el Templo Torá Moshe de la Asociación Israelita local, un espacio emblemático que se vistió de solemnidad para recibir a representantes de diversas instituciones, autoridades municipales y vecinos.
La ceremonia comenzó con un profundo sentido de respeto y hermandad, al entonarse las estrofas del Himno Nacional Argentino, seguidas por el Himno de Israel, simbolizando el inquebrantable vínculo cultural y social que une a ambas naciones en nuestra región.
El orador principal de la jornada fue Luis Golden, vicepresidente de la Asociación Israelita Unificada Barón Hirsch. En su alocución, Golden repasó la trayectoria del Estado de Israel desde su proclamación el 14 de mayo de 1948, por David Ben-Gurión, recordando cómo aquel sueño nacido en un contexto de persecución se transformó en una realidad palpable.
Señaló que la presencia del pueblo judío en esa tierra es milenaria, sostenida por la historia, la arqueología y la memoria colectiva, mucho antes de su reconocimiento formal por las Naciones Unidas en 1947.
Lo que debía ser un punto de partida para la convivencia, se convirtió para Israel el inicio de una historia atravesada por amenazas y desafíos constantes.
Resaltó la asombrosa transformación de una tierra “en gran parte desértica” donde Israel construyó un país, en un estado innovador y dinámico, líder global en tecnología y medicina. Asimismo, subrayó el modelo de convivencia plural de Israel, donde judíos, cristianos, musulmanes, rusos y beduinos comparten derechos y obligaciones en igualdad.
Golden también mencionó que la existencia de Israel no es un “hecho dado”, sino una “conquista permanente”. Afirmó que el país ha crecido enfrentando constantes amenazas a su seguridad, pero eligiendo siempre la vida y la democracia como bandera.
Celebrar estos 78 años es reconocer logros y también recordar, a quienes defendieron el Estado de Israel. Porque su existencia no es un hecho dado, es una conquista permanente. Y es además, una garantía, que el pueblo Judío nunca más estará en defensa y que otra shoa vuelva a ocurrir, destacó.
“Hoy celebramos 78 años de historia, de lucha y resilencia, de elegir la vida, incluso en las circunstancias más difíciles. Hoy celebramos eso y lo hacemos con convicción, con memoria y con orgullo”, finalizó




