Quince días de misterio y un cuerpo oculto: detienen al presunto asesino de la obra en construcción

El fin del silencio en Colón: detuvieron a “Nino”, sospechoso de emparedar a un hombre en una obra

La ciudad de Colón se vio conmocionada este domingo por el hallazgo de un cuerpo sin vida oculto en el interior de una pared en una obra en construcción, ubicada en la intersección de Costanera Quirós y calle Moreno. Tras quince días de desaparición y ausencia, la verdad emergió brutalmente entre el cemento fresco, activando de inmediato la maquinaria policial y judicial bajo la carátula de «Homicidio Simple».

En un operativo coordinado y tras intensas tareas investigativas, personal policial de la Jefatura Departamental Colón logró la localización y detención de Nicolás Alexander Acosta (33 años), alias “Nino”. El procedimiento se llevó a cabo pasado el mediodía de hoy en calle Illia, entre Lima y Paysandú, donde se efectivizó la orden de captura nacional e internacional que pesaba sobre el sospechoso, oriundo de la provincia de Buenos Aires.

El hallazgo y la investigación El descubrimiento del cuerpo fue el desenlace de un ritual inquietante. Herramientas policiales debieron derribar una pared de reciente construcción para revelar lo insoportable: el cuerpo de un hombre que llevaba al menos dos semanas desaparecido. La noticia se propagó rápidamente, generando consternación entre vecinos y curiosos que observaban a distancia un escenario donde el lenguaje parecía insuficiente ante la tragedia.

La investigación, llevada adelante en silencio pero con determinación, reunió testimonios, pistas y huellas invisibles de violencia que condujeron a un nombre repetido en voz baja: «Nino» Acosta. Su captura no fue un arrebato, sino el resultado de horas de vigilancia y coordinación entre la División Homicidios y la División de Operaciones y Seguridad Pública.

Durante el procedimiento de detención, se procedió al secuestro de prendas de vestir y un teléfono celular, elementos que ahora serán examinados como piezas clave de este macabro rompecabezas. El detenido quedó alojado en la sede policial a disposición de la Unidad Fiscal de turno, mientras la causa continúa su curso.

En Colón, una ciudad que suele vivir de cara al río en tránsito apacible, este hallazgo ha dejado una marca difícil de disimular. Más allá de las formalidades judiciales, persiste la imagen de un cuerpo oculto tras una pared, como un intento desesperado por borrar la evidencia más brutal. La historia, sin embargo, apenas comienza en el punto exacto donde la verdad empieza a emerger entre los escombros.