En el marco de la Fiesta Nacional del Arroz, San Salvador vuelve a convertirse en el punto de encuentro por excelencia de la cadena arrocera argentina. Uno de los máximos referentes del sector, el Ing. Hugo Müller, presidente de la Fundación Proarroz, dialogó con La Semana para compartir un diagnóstico detallado sobre la actualidad productiva, los vaivenes del mercado, los avances científicos y los proyectos institucionales que marcan el rumbo de la actividad.
Superficie en baja y recuperación de valores
Al analizar la última campaña, Müller indicó que el aspecto productivo se desarrolló con parámetros normales y buena calidad de grano. Sin embargo, advirtió sobre la marcada caída en la superficie de siembra a nivel provincial. De las 59.000 hectáreas implantadas en 2024 y las 55.000 de 2025, las proyecciones actuales de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos ubican el área cercana a las 46.000 hectáreas, cifra que retrotrae al sector a los niveles mínimos registrados en la campaña 2002/2003.
«La merma de 9.000 hectáreas se concentró principalmente en campos arrendados y en la zona de riego por pozo a motor, el sector que más sufre las variaciones del valor del gasoil y de los insumos», detalló. No obstante, señaló que los precios internacionales y locales del grano vienen recomponiéndose —alcanzando valores de entre $420 y $450—, lo que genera una firmeza en el mercado propiciada por la menor oferta disponible.
El impacto de «El Niño» en el inicio del ciclo
El titular de Proarroz manifestó su preocupación por las condiciones climáticas que acompañan la implantación del cultivo, caracterizadas por fríos atípicos y lluvias persistentes asociadas al fenómeno de El Niño. «Las heladas registradas durante el fin de semana del Día de la Madre generaron daños en lotes recién implantados, derivando en nacimientos desparejos y resiembras parciales. Históricamente, como ocurrió en los ciclos 82/83 y 97/98, los fenómenos de El Niño fuertes suelen impactar negativamente en los rendimientos finales», explicó, aunque confió en la capacidad de recuperación de la actividad para las campañas venideras.
Tecnología, genética y el consumo interno: el ejemplo del café y las medialunas
Frente a las contingencias climáticas y económicas de las últimas décadas, Müller ponderó la continua inversión en tecnología e investigación realizada desde los años ’90, la cual permitió desarrollar variedades de alta calidad y rendimiento. «Esa productividad que aumentó fuertemente en la provincia permitió que el sector sostenga su competitividad frente a las retenciones y la brecha cambiaria. La tecnología fue la gran aliada», remarcó.
Por otro lado, al profundizar en el mercado interno, el especialista analizó la llamativa paradoja del consumo y la resistencia cultural de los hogares. Para ilustrarlo, relató una anécdota cotidiana: «Hoy charlaba con un colega del sector que venía de pelearse con una gran cadena de supermercados porque no le permiten trasladar aumentos, y al salir de ahí vi que el kilo de arroz de primera calidad se vende a $1.600. Es el alimento más económico que existe, con el que pueden comer perfectamente diez personas. Sin embargo, muchas veces la gente no lo compra».
Para graficar la desproporción frente a otros consumos habituales, Müller contrastó: «Yo mismo venía de tomar un café con dos medialunas en una estación de servicio y pagué $6.800; con ese mismo dinero se pueden comprar cinco kilos de arroz. Sin embargo, a pesar de tener un precio baratísimo, las amas de casa no aumentan su demanda de forma proporcional. Es un tema netamente cultural y un tanto inexplicable: van a la verdulería, compran carne o fideos, pero el arroz —siendo tan económico y nutritivo— no se incorpora masivamente a la canasta diaria de la misma manera» reflexionó.
El Parque Temático del Arroz y un merecido reconocimiento
Respecto a los proyectos institucionales, destacó el avance del Parque Temático del Arroz, una propuesta didáctica e integral diseñada para fortalecer el campo experimental donde se produce la semilla original de Proarroz, al tiempo que busca integrar a las escuelas y a la juventud con la cultura productiva. Por factores climáticos, el inicio de las obras civiles de infraestructura se concretará una vez finalizado el ciclo de lluvias, proyectando la presentación del anteproyecto junto al municipio para el próximo año.
Finalmente, al referirse al reconocimiento otorgado por los integrantes de la cadena arrocera a su extensa trayectoria de más de tres décadas al frente de la Fundación, concluyó emocionado: «Siempre me negué a los reconocimientos en vida, pero lo recibí con orgullo y mucho gusto. Llevo más de 40 años vinculado a este sector. Por ahora no me voy a jubilar porque el arroz es una pasión, genera riqueza y exportaciones para nuestra provincia y me llena de energía seguir trabajando junto a los productores y las nuevas generaciones«.




