Los graves incidentes se desencadenaron este sábado, en cancha de Progreso, tras el pitazo final de la categoría Sub 17, donde el «Verde» se impuso por 3 a 2. Una discusión entre futbolistas derivó en una gresca generalizada, marco en el cual particulares invadieron el terreno de juego y golpearon al asistente Fernando Acosta. Los árbitros suspendieron el resto de la fecha programada.
Una tarde que debía ser puramente de disfrute formativo para el fútbol infanto-juvenil de la Liga de Villaguay terminó de la peor manera. Este sábado, el cruce entre Progreso y Ferrocarril se vio empañado por gravísimos hechos de violencia que incluyeron una batalla campal entre jugadores y la cobarde agresión física a un miembro de la terna arbitral.
De acuerdo con lo que pudo establecer LA SEMANA, la tensión estalló inmediatamente después de finalizado el encuentro de la categoría Sub 17, en el cual el conjunto de San Salvador se había quedado con la victoria por un ajustado 3 a 2. Al decretarse el final, se inició un intercambio de palabras y provocaciones entre futbolistas de ambos equipos que escaló rápidamente a las agresiones físicas, transformándose el campo de juego en un desborde generalizado de golpes.
En medio de ese tumulto, la situación se tornó aún más delicada cuando al menos dos personas (mujeres) ajenas al espectáculo lograron sortear los límites perimetrales e invadieron la cancha con el único propósito de atacar a los jueces. Los agresores lograron su cometido al golpear físicamente al árbitro asistente Fernando Acosta, quien integraba la terna junto al juez principal Marcelo Manzanarez y al segundo línea Eduardo Manzanarez.
Ante la absoluta falta de garantías de seguridad y el repudio generalizado por el ataque sufrido, las autoridades arbitrales determinaron de forma inmediata la suspensión total de los partidos que restaban disputarse en la jornada, afectando principalmente a los encuentros programados para las categorías de cancha chica.
Profundo malestar y perjuicio económico
Consumados los incidentes, desde la subcomisión de fútbol infantil del Club Progreso manifestaron su profundo pesar y lamento ante lo sucedido. Los dirigentes remarcaron la impotencia que genera que el accionar violento de unos pocos termine perjudicando a toda la institución, especialmente si se tiene en cuenta el enorme sacrificio económico y humano que realizan cotidianamente para sostener la participación de los chicos en el certamen de inferiores de la Liga. Se esperan ahora las correspondientes sanciones del Tribunal de Disciplina.




