Los abogados defensores habían solicitado que sus defendidos se les otorgue prisión domiciliaria.
La Justicia provincial ordenó este viernes por la noche la detención de Sergio Urribarri, Juan Pablo Aguilera y Pedro Báez, quienes tras su alojamiento en la Alcaidía de Paraná, este sábado fueron trasladados a la Unidad Penal N° 1 de la capital provincial.
La medida fue ordenada por el Tribunal de Juicios y Apelaciones luego de que la Corte Suprema de Justicia desestimara los recursos extraordinarios que habían presentado el ex gobernador, el exministro de Cultura y Comunicación y el cuñado del ex mandatario en la causa donde fueron condenados por delitos en el seno de la administración pública. Urribarri obtuvo una condena de 8 años y Báez y Aguilera de 6 y 6 meses.
En el Pabellón de Seguridad de la UP 1 hay un total de 40 presos, entre los cuales se encuentran expolicías que cumplían funciones en tiempos en que Urribarri era gobernador. El preso más resonante de ese lugar, de las últimas semanas, es el abogado y comisario Daniel Rosatelli, quien está privado de la ibertad por decisión del Juzgado Federal de Paraná, en una causa vinculada al narcotráfico. También se encuentra allí Orlando Ojeda, de la Prefectura Naval, condenado por doble feminicidio.
Anoche, Báez fue el primero ingresar a la Alcaidía, donde pasaron la noche. Lo hizo a las 21:40, después de llegar en un camión penitenciario. Luego ingresó Aguilera y cerca de las 2 de la madrugada llegó Urribarri, según confirmó ANÁLISIS. Báez ingresó por calle Córdoba. Urribarri y Aguilera, por su parte, llegaron en diferentes patrulleros. El primero en un patrullero de San Salvador -cerca de la 1 de la madrugada- y Urribarri desde Concordia, acompañado por el jefe departamental, comisario José María Rosatelli. Estos dos móviles policiales ingresaron por el portón del garage que tienen los miembros del Superior Tribunal de Justicia, en calle Santa Fe (al lado de la playa de estacionamiento del Colegio de Abogados). Ese lugar tiene acceso a la Alcaidía, hasta donde fue trasladado cada uno a medida que iban ingresando.
Minutos antes que llegara Báez fueron derivados tres presos que estaban en la Alcaidía (uno de ellos debe declarar esta mañana) a la Comisaría Quinta de Paraná, para que no haya ningún detenido con ellos en el sector. Son seis celdas individuales, de no más de 3 x 2 metros, con una cucheta de madera. Desde ese lugar, cada preso solamente se puede mover hasta el baño -con acompañamiento policial- y regresar a su reducido habitáculo.
La medida fue ordenada por el Tribunal de Juicios y Apelaciones y está enmarcada luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó -fue el jueves 3 de septiembre- los recursos extraordinarios que habían presentado el exgobernador Sergio Urribarri, el exministro de Cultura y Comunicación Pedro Báez y el cuñado del exmandatario, Juan Pablo Aguilera, y dejó firme la condena que la Justicia entrerriana les impuso en la Megacausa por delitos de corrupción. En la misma resolución, dictada en el expediente CSJ 2226/2024, el máximo tribunal rechazó también los planteos de Gerardo Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Almada, con lo que la totalidad de las condenas del megajuicio quedó firme. Desde el Ministerio Público Fiscal solicitaron la “detención inmediata” de los tres condenados por “posible peligro de fuga”.
Los tres detenidos fueron derivados a la UP1 en horas de la mañana y luego la jueza de Ejecución y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, tendrá que resolver cada uno de los planteos que hagan los abogados defensores, si es que requieren un beneficio de prisión domiciliaria, como ya han gestionado en otras instancias. El punto en cuestión ahora es que el sector especial donde estuvieron alojados antes en la UP1 ya no existe como tal y está en refacciones para ser destinado a Enfermería, según se confió a ANÁLISIS. Por estas horas se estaba debatiendo en ámbitos de la UP1 si los sumaban al denominado Pabellón de Seguridad -donde se encuentran condenados provenientes de Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas-, o van a celdas especiales o bien se los deriva a la cárcel de Gualeguaychú, que tiene espacio para incorporarlos (ver nota aparte).
Anoche, Báez ingresó aproximadamente 21.40 a la Alcaidía de Tribunales, por calle Córdoba, en un camión de «Unidad de traslado», como reza en el vehículo penitenciario. Aguilera se notificó casi una hora después en la Jefatura Departamental de San Salvador (aunque estaba con domicilio en General Campos) y desde allí fue derivado a Paraná. Urribarri fue notificado en su casa de Garat de calle Concordia por el propio jefe departamental, comisario José María Rosatelli (hermano del abogado y oficial que se encuentra detenido en la UP1 en una causa federal). El comisario Rosatelli ya lo había acompañado a Urribarri la vez anterior que estuvo detenido.
En principio, los tres condenados quedarían cumpliendo la condena en Paraná. Báez tiene su familia en la capital entrerriana. Los familiares directos de Urribarri y Aguilera se encuentran en Concordia y General Campos (la exmujer y sus hijos también), pero la Unidad Penal de Concordia no estaría en condiciones de contar con una celda especial para alojarlos. La única con esas características -además de la de Paraná-, puede ser la Unidad Penal de Gualeguaychú, que es la única cárcel más abierta y amplia y cuenta con un sector especial para mayores de 60 años, donde pueden ser derivados.
Los abogados defensores habían solicitado al Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná, presidido por María Carolina Castagno, que sus defendidos se les otorgue prisión domiciliaria. Por el contrario, los fiscales Patricia Yedro y Gonzalo Badano solicitaron formalmente que se disponga “la inmediata detención y traslado a la Unidad Penal N° 1 de la ciudad de Paraná”.
Urribarri fue detenido en su domicilio en Concordia; Aguilera en General Campos; y Báez domiciliado en Paraná.
Fuente: Pagina Política y Análisis.




