La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a ocho años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra el exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, al declarar inadmisible el recurso extraordinario presentado por su defensa.
La decisión del máximo tribunal del país ratifica el fallo dictado en 2022 por los tribunales provinciales, que hallaron culpable a Urribarri de los delitos de negociación incompatible con la función pública, peculado y defraudación a la administración pública. Las causas investigaron un esquema de desvío millonario de fondos públicos destinado a financiar su campaña política para las elecciones presidenciales de 2015.
El pronunciamiento de la Corte Suprema alcanza también al exministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, y a Juan Pablo Aguilera, cuñado del exmandatario, cuyas condenas a seis años y medio de prisión quedaron igualmente confirmadas. De esta manera, finalizó el recorrido judicial de la denominada «megacausa» anticorrupción en la provincia.
Asimismo, el tribunal rechazó las impugnaciones presentadas por los demás condenados en el expediente, entre ellos Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi, Luciana Almada y Gerardo Caruso.
A partir de esta resolución, la Justicia entrerriana queda habilitada para disponer de inmediato la detención del exgobernador y sus colaboradores para el efectivo cumplimiento de las penas en la Unidad Penal de Paraná.




