Fatalidad en el campo: Falleció un trabajador rural de 70 años tras un accidente en cercanías a la Ruta 12

El trágico hecho ocurrió en un establecimiento rural ubicado en las afueras de General Galarza. La víctima fatal tenía 70 años. A raíz del siniestro, otros dos operarios debieron ser hospitalizados con heridas de diversa consideración.

Un fatal accidente laboral conmocionó a la zona rural del departamento Gualeguay. Un trabajador de 70 años perdió la vida tras ser aplastado por un pesado rollo de alfalfa mientras realizaba sus tareas habituales en un establecimiento agropecuario situado en cercanías de la localidad de General Galarza.

El luctuoso episodio tuvo lugar en la granja «Don Enrique», un predio ubicado sobre la Ruta Nacional Nº 12, a unos 16 kilómetros hacia el cardinal este, ingresando por el camino de ripio conocido como «La Yangonea».

El personal policial de la Comisaría Nº 16 de General Galarza tomó inmediata intervención en el caso tras recibir un alerta proveniente de las autoridades sanitarias del Hospital Perú, quienes informaron el ingreso de urgencia de tres hombres heridos debido a un accidente en el campo, uno de los cuales lamentablemente llegó al nosocomio sin signos vitales.

Identificación y peritajes Una vez en el centro de salud, el médico de turno, Dr. Juan Martín Tafarel, confirmó a las autoridades policiales el deceso del trabajador, quien fue identificado de forma oficial como José Óscar Webert, de 70 años de edad. Según las primeras precisiones del informe médico, Webert falleció a causa de las graves lesiones sufridas tras ser alcanzado y aplastado por la estructura del rollo de alfalfa.

Con respecto a los otros dos operarios rurales que ingresaron junto a la víctima al centro asistencial, se constató que presentaban heridas de diferente consideración producto del mismo incidente, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido un parte oficial detallando la gravedad de sus cuadros de salud.

En el establecimiento rural se labraron las actas de rigor y el personal policial, bajo las directivas de la fiscalía en turno, avanzaba con la recepción de testimonios y los peritajes correspondientes en el escenario del hecho para determinar fehacientemente cómo se desencadenó el fatal desenlace.