En la primera sesión del Concejo Deliberante Juvenil de San Salvador, los representantes de la Escuela Secundaria “Francisco Ramírez”, Chloé Celina Bidal y Henry Emiliano Peralta, presentaron el proyecto de “Red de Escucha Activa y Mediación Escolar” (REAME).
La iniciativa surge a partir de un diagnóstico elaborado por los propios alumnos, quienes advirtieron un incremento en situaciones de conflictividad, agresiones en redes sociales, violencia física y un creciente malestar emocional provocado por el estrés académico. La propuesta pone especial foco en los alumnos ingresantes y de los primeros años, quienes suelen afrontar mayores dificultades en el proceso de adaptación y en la consolidación de vínculos.
Para revertir esta realidad, los proyectistas argumentaron que las charlas masivas tradicionales han perdido efectividad, planteando en su lugar una estrategia integral basada en el abordaje personalizado, la confidencialidad y la participación activa del estudiantado.
Los tres pilares del programa REAME
El proyecto se estructura en tres etapas consecutivas diseñadas para intervenir directamente en la vida escolar:
- Canales de escucha y anonimato digital: Se implementará un formulario web interactivo mediante un código QR visible en puntos estratégicos de las escuelas (patios, preceptoría, biblioteca) y compartido en grupos de WhatsApp. Este sistema no registrará correos ni datos personales, garantizando un 100% de confidencialidad para reportar situaciones de bullying o estrés. Como alternativa física, se instalará un buzón cerrado de convivencia para notas manuscritas.
- Talleres áulicos segmentados (aula por aula): Un equipo capacitado visitará cada curso en módulos de 40 a 80 minutos para desarrollar talleres dinámicos, debates y juegos de rol. Los contenidos se adaptarán «a la carta» en función de las problemáticas detectadas previamente en las encuestas anónimas de ese curso específico, abordando temas como la gestión del estrés ante exámenes, el uso responsable de redes y los límites en las bromas cotidianas.
- Red de mediación estudiantil entre pares: Se capacitará a delegados, integrantes del Centro de Estudiantes y voluntarios para actuar como «puentes» de diálogo en la resolución pacífica de desacuerdos cotidianos dentro del aula. Los mediadores no tendrán un rol sancionatorio; sin embargo, si detectan una transgresión grave a los Acuerdos Escolares de Convivencia (AEC), activarán el protocolo correspondiente informando al equipo orientador y directivo.
En la conclusión de la presentación, Bidal y Peralta remarcaron que el programa no debe ser visto como un gasto, sino como una inversión indispensable en el bienestar y la salud mental de los jóvenes. «Que la escuela sea siempre un espacio de encuentro, escucha y seguridad, donde el futuro se construya a través de la palabra y el respeto mutuo», sintetizaron al solicitar el acompañamiento legislativo para la puesta en marcha de la norma.




