En la tarde de este domingo, por la 9ª fecha del Torneo Clausura de la Liga Colonense de Fútbol, Unión cayó 2-0 frente a Ñapindá en condición de visitante. El equipo local pegó en los momentos justos de un encuentro completamente cruzado por las polémicas decisiones de la terna arbitral encabezada por Quiroga.
Los goles de Ñapindá fueron convertidos por Ariel Martínez y Damián Coronel, uno en cada tiempo. El trámite estuvo cargado de fricción y tarjetas: el local terminó con 10 hombres por la expulsión directa de Gulermone en la primera etapa, mientras que el «Azulgrana» finalizó con 9 jugadores tras las rojas a Cáceres y Barboza.
Primer tiempo parejo y chances desperdiciadas
En la primera mitad, dentro de un desarrollo equilibrado, Ñapindá llegó al gol a los 26 minutos luego de un tiro libre sobre el sector izquierdo que pegó en el travesaño; en el rebote, Ariel Martínez capitalizó la pelota para marcar el 1 a 0.
A partir de allí, Unión tomó el control de la pelota y dispuso de al menos tres jugadas claras para empatarlo: un remate de Monzalvo que se fue por arriba, otro disparo de Duré que rozó el travesaño y un contragolpe de Segovia que salió rozando el palo derecho.
Segundo tiempo: fallos determinantes y polémica
En el complemento, el desarrollo del juego quedó empañado por fallos arbitrales determinantes:
Gol claro no cobrado (16′ ST): Cuando el partido estaba 1 a 0 a favor de Ñapindá, se produjo la acción que cambió el rumbo del encuentro y desató la indignación del «Azulgrana». Tras un fuerte cabezazo de Emparanza que rebotó en el travesaño, «Tito» Segovia capturó el rebote y conectó de cabeza hacia la red. Aunque un defensor local intentó rechazar el balón con su pierna izquierda, la pelota ingresó claramente dentro del arco antes del despeje. En el video disponible en nuestro canal de YouTube y en nuestra página de Instagram se observa con total claridad que tanto el defensor como la pelota ya estaban dentro de la valla. Sin embargo, la jueza de línea no acompañó la jugada hasta el fondo del campo y el árbitro principal, Quiroga —quien contaba con una visibilidad perfecta—, decidió no convalidar el tanto.
Expulsión controvertida de Agustín Cáceres (26′ ST): Con el marcador 1 a 0, Correa y Cáceres disputaron una pelota dividida. El defensor de Unión le cruzó el brazo para ganar la posición y el delantero local acusó un golpe cayendo aparatosamente. En las imágenes se observa con claridad que no existió agresión alguna por parte de Cáceres, sino apenas un contacto leve de juego que en ningún caso justificaba la tarjeta roja directa.
Falta al arquero en el 2-0: En la jugada inmediatamente posterior, tras la ejecución del tiro libre, el arquero de Unión salió a despejar con los puños. Un futbolista de Ñapindá, que venía a toda velocidad, saltó y le bajó el brazo en el aire, provocando que Steingart perdiera el balón y cayera al suelo. A pesar de la clara infracción sobre el golero, el árbitro Quiroga desestimó la falta y convalidó el segundo gol local convertido por Damián Coronel, mientras el juez de línea tampoco advirtió la irregularidad.
Cierre desvirtuado
Después del segundo gol, el partido quedó totalmente desvirtuado. Aunque Unión intentó buscar el descuento, el desarrollo ya se había desdibujado. Para coronar la jornada, el árbitro adicionó apenas 5 minutos cuando debían recuperarse muchos más; ante la protesta de los futbolistas de Unión, terminó adicionando algo más de 7 minutos.
En conclusión, si bien Ñapindá ganó bien y peleó el partido a su manera después del primer tanto, Unión desaprovechó sus oportunidades en el primer tiempo y, en el segundo, el trabajo arbitral terminó empañando el trámite del encuentro.
Fernando Rodríguez – La Semana/Sansa Deportes






