La Justicia investiga un presunto caso de mala praxis y negligencia médica a raíz de la muerte de una mujer que atravesó un cuadro de salud que se agravó durante tres semanas. La familia de la víctima radicó una denuncia penal y aguarda los resultados de la autopsia para esclarecer las causas del deceso, cuestionando severamente la atención prestada en el Hospital de Villa Clara y, posteriormente, en el Sanatorio Americano de Villaguay.
Según el relato de los allegados, la secuencia comenzó tres semanas atrás cuando la mujer acudió por un fuerte dolor a la guardia del Hospital de Villa Clara. Allí, afirman que fue asistida por personal de enfermería que diagnosticó un cuadro de «lumbalgia» —sin la evaluación presencial del médico de guardia—, le aplicó diclofenac con dexametasona y la envió de regreso a su domicilio.
Al día siguiente, la paciente regresó al nosocomio en estado de hipotensión, sin fuerzas y con intensos cólicos, por lo que quedó internada. La familia cuestiona que durante esa estadía solo se le administraron analgésicos por suero y un electrocardiograma, omitiendo análisis de laboratorio, hasta que se decidió su derivación a Villaguay con un esquema de analgesia que ya incluía morfina.
Tensión en el sanatorio y desenlace fatal
De acuerdo con la denuncia, la llegada al Sanatorio Americano de Villaguay estuvo marcada por irregularidades. Los familiares indicaron que en el área de emergencias se desencadenó una discusión entre integrantes del personal por la falta de camas, mientras la paciente continuaba con severos dolores. En ese contexto, aseguran que se le aplicó un derivado de morfina por vía endovenosa, maniobra que habría sido recriminada en el lugar por otra médica del propio establecimiento.
Los allegados señalaron que recién minutos antes de una eventual derivación a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) se procedió a realizarle estudios complementarios —análisis de sangre, tomografía y placas—. Pese a haber permanecido lúcida durante gran parte del proceso, al momento de ingresar a la UTI los familiares fueron informados de que la mujer había sufrido tres paros cardiorrespiratorios que le provocaron la muerte, sin recibir mayores precisiones sobre el diagnóstico.
El caso quedó en manos de la Justicia, que avanza con las medidas periciales y la autopsia correspondiente para determinar si existió responsabilidad profesional, negligencia o impericia médica en el proceso de atención. Fuente: uruguayenses.com




