A 80 años de la muerte del comisario Alfredo Martínez en un hecho de sangre en San Salvador

Este viernes 17 de setiembre se cumplieron 80 años de la muerte del comisario Alfredo Martínez que en ese momento estaba al frente de la comisaría de San Salvador. Un hecho de sangre donde resultó herido que provocó su muerte en cumplimiento de su deber.

En setiembre de 1941 el comisario Alfredo Lorenzo Martínez se hizo presente, acompañado por dos vecinos, en la chacra de un señor que mantenía diferencias con el yerno de su lindero por la compra de una fracción de dicho campo. En el lugar se produjo el desenlace que terminaría con la vida del entonces comisario de San Salvador.

Los diarios de la época publicaron detalles del hecho de sangre que se produjo, en la por entonces pequeña localidad de San Salvador, que no estaba exenta de sucesos de violencia como el ocurrido hace 60 años.

 

ALGUNOS DETALLES DEL HECHO

“Al mediodía de ayer, a pocos kilómetros de la importante localidad de San Salvador se registró un hecho de sangre de graves proporciones, en el que resultó herido un funcionario policial con una herida de arma blanca en el estómago, una mujer con un balazo en la rodilla y otros contusos.

A la hora mencionada se encontraba en la chacra (*) que ocupa un polaco de apellido Rupple, el comisario don Alfredo Martínez, el escribano Héctor Tejera y don Hipólito Echeverría, para con el dueño de casa y vecino, el señor Vurgnan, proceder al señalamiento de una fracción de campo que un yerno de este último compró a Rupple, los que no habían podido ponerse de acuerdo, al extremo que anteriormente habíase producido una seria incidencia.

Cuando el comisario indicaba por donde debía ir el alambrado fue atacado sorpresivamente por Rupple, quien le infirió una profunda puñalada en el estómago”.

Esta situación provocó la intervención de Tejera en defensa del comisario, al tiempo que la esposa de Rupple apeló a una azada para tomar parte de la refriega.

El relato continúa diciendo que “El señor Echevarría, que a una distancia de 50 metros hablaba con Vurman y otros familiares de este, al ver lo que ocurría corrió al escenario de la brega, llegando en el preciso instante en que el señor Martínez (el comisario) tendido en el suelo era amenazado por la mujer del polaco armada con un asador y al parecer dispuesta a quitarle la vida. Aquel frente al peligro extrajo el revolver haciendo dos disparos con el propósito de atemorizarla, sin conseguirlo, pues convertida en una furia al interponerse Echevarría lo atacó ciegamente, viéndose este preciado a defenderse con los brazos, resultando con lesiones en ambos.

En vista de que el ataque no disminuía sacó un pequeño cuchillo e intentó también detenerla. En tales circunstancias ésta se cayó al tropezar en la tierra arada, lo que aprovechó Echevarría para apoderarse del revólver del comisario y descerrajar otros tiros, con lo que consiguió reducirla”.

En tanto, según señala la crónica periodística de entonces, la trifulca aumentaba, hasta que se hicieron presente los Vurman, que armados de garrotes propinaron una buena paliza al irascible polaco y su hijo menor que se había sumado a la pelea.

“El funcionario policial de inmediato fue trasladado a San Salvador, siendo sometido a una urgente operación siendo su estado de diagnóstico reservado.

En tanto la mujer resultó con un balazo en la rodilla que no se sabe quién se lo produjo, ya que tanto Martínez como Echevarría dicen que tiraron al aire, pero dado la nerviosidad del momento bien puede habérseles escapado un tiro en dirección a la mujer, produciéndole la herida que presenta.  Todos los demás actores del suceso registran diversas lesiones”, termina el escrito de la crónica periodística de setiembre de 1941.

Días después, el 17 de setiembre, se produce el fallecimiento del entonces comisario Alfredo Lorenzo Martínez, quien no pudo reponerse de las heridas sufridas en el enfrentamiento.

 

(*) Consultado un viejo vecino, para localizar el lugar, tomaba como referencia entre la chacra de Brela (el lechero), y el cañadón. Aportes de los recortes de la época de Pedro Martín.

La Semana Entre Dos Ríos