Una vez más, la desidia de algunos vecinos ha generado serios inconvenientes en la infraestructura sanitaria de la ciudad. Días atrás, personal municipal debió movilizar equipos de urgencia para intervenir en la red cloacal de calle René Favaloro debido a un taponamiento provocado por el arrojado intencional de desechos no correspondientes.
Escombros, juguetes y zapatillas en la cloaca
La intervención de los operarios reveló que el colapso fue causado por una peligrosa mezcla de elementos ajenos al sistema, entre ellos escombros, juguetes y zapatillas, arrojados directamente dentro de una boca de limpieza.
El municipio hizo un llamado de atención, recordando que estos actos, que a menudo son el resultado de la irresponsabilidad o de lo que se considera una «travesura» en hogares con niños, tienen un costo altísimo para la comunidad. Cada taponamiento requiere la movilización inmediata de personal, maquinaria especializada y recursos que podrían estar destinados a otras obras de infraestructura.
Se evitó el colapso de la red madre
Afortunadamente, el informe municipal destacó un punto positivo dentro de la gravedad del hecho: el problema no llegó a afectar la red madre.
De haber alcanzado la cañería principal, la afectación a la circulación de líquidos hubiese sido masiva, comprometiendo el servicio a una mayor cantidad de vecinos y demandando un trabajo de reparación mucho más complejo y costoso para el Estado local.
El Municipio pide colaboración
Desde la Dirección de Obras Públicas, se insiste en la obligación ciudadana de cuidar la infraestructura común. Es fundamental mantener correctamente tapadas las bocas de limpieza y cámaras domiciliarias, especialmente para evitar que objetos, ya sea por descuido o mala fe, ingresen al sistema.
“Pequeñas acciones responsables hacen una gran diferencia en la ciudad. Es hora de dejar la desidia de lado y entender que la red cloacal es patrimonio de todos”, concluyeron desde el Municipio, apelando a la conciencia colectiva.




