La persistente falta de lluvias y las extremas temperaturas han encendido las alarmas entre los productores del sur entrerriano. Aunque las precipitaciones del último fin de semana (de entre 20 y 50 mm) trajeron un alivio momentáneo, el calor posterior evaporó las esperanzas de una recuperación plena, agravando el estrés hídrico en departamentos como Gualeguaychú y Gualeguay.
Impacto en los cultivos En Gualeguaychú, el productor Demetrio Melchiori calificó la situación como «alarmante». Los maíces de primera, que prometían rindes de kg/ha, caerían a los kg/ha debido al «arrebatamiento» del cultivo, lo que obligará a una cosecha anticipada. En cuanto a la soja, el escaso desarrollo de las plantas ha facilitado la aparición de plagas típicas de la sequía, como trips y arañuelas.
Por su parte, Marcelo Fumaneri, referente de Gualeguay, señaló que en zonas como General Galarza y Mansilla las pérdidas ya son irreversibles. «Muchos productores hoy se conforman con cosechar la mitad de lo esperado», afirmó.
Incendios: el peligro latente La sequedad del suelo no solo afecta la producción, sino que ha desatado incendios en montes bajos y pajonales, especialmente en Costa Uruguay Sur. Productores y bomberos debieron trabajar con maquinaria agrícola para realizar cortafuegos de emergencia, llegando incluso a cortar alambrados para frenar el avance de las llamas sobre campos limpios.




