La noche en que el «Verde» bailó al ritmo de la gloria: Ferro se coronó Bicampeón Provincial

Crónica de una fiesta inolvidable 💃🕺

Desde temprano, el aire en San Salvador se sentía distinto. No era un viernes cualquiera; era el día en que la gloria golpeaba la puerta. El estadio de Deportivo Ferrocarril no se preparaba para un simple partido de básquet, sino para la gala más importante del año.

Detrás de escena, los dirigentes oficiaban de anfitriones de lujo: entre el aroma a choripanes y hamburguesas de la cantina y la sonrisa de las chicas en la entrada, el escenario se puso sus mejores galas. La ciudad entera sabía que lo que estaba por ocurrir quedaría grabado en la memoria colectiva.

 

Dos orquestas y una sola pista

La hinchada de Urquiza llegó temprano, a puro bombo y garganta, queriendo adueñarse de la fiesta. Pero el «Verde» —el color de la esperanza— fue tiñendo las tribunas hasta inundarlo todo. Cientos de almas con la camiseta pegada al cuerpo esperaban el inicio del espectáculo.

A las 21:30, la primera bola voló al aire y, con ella, una tormenta de papelitos blancos que obligó a una breve pausa. Fue el momento de los «asistentes de pista», Nico e Iván, quienes despejaron el parquet para que el baile pudiera comenzar.

 

Los protagonistas y sus pasos de gala

En la pista, los protagonistas mostraron su destreza. Lucas Nieto se movía con la soltura de quien conoce cada rincón del salón. Pividori, el «jugador orquesta», abría los brazos y marcaba el ritmo, intentando anular la jerarquía de Revello. Y Dante, el pibe que llegó desde la capital provincial, se entreveraba con los grandotes, abajo del cesto, generando preocupación en los rivales.

Los bailarines de la ciudad no quisieron quedarse fuera de la celebración. Aunque Melchiori y Gerard no lograron desplegar su mejor versión técnica esa noche, le aportaron al equipo una entrega incondicional, contagiando a sus compañeros con ese fuego sagrado que solo los que aman la camiseta pueden transmitir. Por su parte, Santi Challio volvió a mostrar su enorme talento en los momentos clave; al final, con la sonrisa transparente de un niño, el «Torito de Ferro» festejó con el alma, sabiéndose parte fundamental de la gesta. Lo mismo que Gastón Arralde, otro histórico, que no podía perderse los festejos.

Del otro lado, Urquiza no quería ser un simple invitado: Britez movía el cuerpo con astucia bajo el aro y Monzón, con la fiereza de aquel inolvidable boxeador, entregaba todo por la causa.

Desde el «backstage», Luciano Correa dirigía la coreografía. Aplaudía los aciertos y, cuando los pasos de baile se descoordinaban, se giraba hacia el banco para ajustar las piezas. La lucha era pareja, un duelo de estilos donde nadie quería dar un paso en falso.

 

El «Zafarrancho» formoseño y el fallo del jurado

Pero en toda fiesta hay alguien que se roba las miradas. Esa noche fue Franco González. Con el estilo de la «danza formoseña», Franco se puso sus mejores pilchas y sacó a relucir todo lo aprendido en el año. Sus pasos rompieron el orden del rival y empezaron a inclinar la balanza hacia el lado del Verde.

Como en todo gran certamen, no faltó la polémica. En el cierre, los árbitros —convertidos en un jurado de «Bailando por un Sueño»— debieron recurrir al streaming para definir un fallo. Con el corazón en la mano, la multitud esperó en silencio hasta que la decisión final desató el delirio.

 

La ciudad se transformó en carnaval

El silbatazo final fue el estallido. La cancha dejó de ser una pista de básquet para convertirse en un escenario de festejos. El baile se trasladó a las calles en una caravana de autos interminable.

El premio mayor se lo llevaron los jugadores y el cuerpo técnico, pero el reconocimiento es también para los dirigentes que transpiraron la camiseta debajo del saco para que la organización fuera impecable.

Deportivo Ferrocarril sumó su segunda estrella en apenas dos años. Este baile ya es parte del ADN de un barrio y de una ciudad que vive el básquet con un sentimiento inexplicable. Salud, Ferro, el merecido Campeón de la Liga Provincial de Mayores 2025.

«El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos»Michael Jordan.

Fernando Rodríguez – La Semana/Sansa Deportes – Fotos: La Cámara Deportiva y La Semana.