El futuro de Unión queda en manos del Consejo Federal tras una polémica asamblea

En la noche del jueves, la Asamblea de la Liga de Fútbol de Villaguay reeligió a las autoridades de su Consejo Directivo. Sin embargo, el foco de atención se trasladó al pedido de licencia por un año solicitado por Unión y Fraternidad. El permiso fue aprobado solo de manera parcial, tras encontrar una fuerte resistencia encabezada por el propio presidente de la Liga, Fabián Faust, y varios clubes de Villaguay.

Pese a contar con el apoyo de los clubes de San Salvador (Ferro y Progreso), sumado a los votos de Sarmiento y Gualeguay, Unión no logró el visto bueno definitivo. Solo dos instituciones votaron formalmente en contra, mientras que el resto optó por la abstención, argumentando que la resolución de este conflicto no les compete a ellos, sino al Consejo Federal de la AFA.

La reunión se desarrolló en un clima acalorado y desordenado. El presidente Faust lideró la postura oficial manifestando su claro disgusto por la solicitud e intentando influir en el voto de los asambleístas para denegar el permiso. En la misma línea, el presidente de Barrio Sud intentó condicionar la opinión general, aunque finalmente se abstuvo.

Desde Unión se expusieron sólidos argumentos para fundamentar la licencia. No obstante, y aun con el aval implícito de algunos clubes que se abstuvieron, no se alcanzó la mayoría necesaria. Resulta llamativo el trato diferencial hacia Unión: mientras que en años recientes otros clubes obtuvieron permisos similares (que derivaron en su salida definitiva de la Liga), en este caso la negativa se fundamenta en que el club pretende competir en otra jurisdicción.

Ahora, la Liga de Villaguay tiene el compromiso de enviar este viernes el acta de lo sucedido. Se espera que el Consejo Federal dicte una resolución final durante los primeros días de la semana entrante.

Crónica: Fernando Rodríguez – La Semana (único medio presente).