¿Cómo aprovechar el presente del negocio ganadero y mejorar la calidad de la carne?

Durante los 20 años de Expoagro, la Asociación Argentina de Angus ofreció un ciclo de charlas en el que se analizaron los desafíos y oportunidades del sector, tanto desde el punto de vista de la inversión como de la calidad del producto.

El sector agropecuario sigue de cerca el presente y futuro ganadero, y en la “Capital Nacional de los Agronegocios” la agenda también gira en torno a las prioridades de esta actividad.

Este miércoles, en el Auditorio Carne Argentina la Asociación Argentina de Angus organizó un ciclo de charlas en el que especialistas y consultores analizaron las variables más relevantes para la ganadería argentina. La apertura estuvo a cargo del presidente de la entidad, Amadeo Derito, quien dio la bienvenida a los presentes y destacó el buen momento del sector.

De la jornada participaron el economista Gustavo Lazzari, quien hizo foco en el contexto económico que atañe al sector y el particular potencial de la raza; el especialista en nutrición bovina, Pablo Guiroy, que analizó el manejo productivo y la producción de carne de calidad en sistemas Angus, y el consultor Diego Ponti, que abordó la eficiencia productiva, rentabilidad e inversión en genética Angus.

 

Competitividad e impuestos

Durante su exposición, Lazzari se encargó de explicar el marco general en el que se encuentra la economía argentina, en una coyuntura signada por las limitaciones de acceso al financiamiento -sobre todo en el caso de las pymes-, pero también los créditos ofrecidos en Expoagro.

En la charla que tituló “2026, en búsqueda de la competitividad”, el economista abordó los desafíos que tiene el actual modelo.

“Ni la inflación ni un tipo de cambio alto nos van a dar la competitividad. La competitividad tiene que llegar por la baja de costos, tanto con el trabajo tranqueras adentro para mejorar nuestra eficiencia, las inversiones, las asociaciones entre productores, clientes y proveedores; como tranqueras afuera, en lo que son impuestos de nación, provincias y municipios”, resumió Lazzari.

En la misma línea, remarcó: “Tenemos que presionar minuto a minuto a nación, provincias y municipios, porque lo peor que nos puede pasar es tener un escenario competitivo, aguerrido, con un cambio de régimen muy positivo para el país, y encontrarnos con costos altos que nos dejan fuera de competencia”.

 

La importancia del marmóreo

Por su parte, el nutricionista Pablo Guiroy, hizo foco en la importancia del marmóreo o “marbling” en la calidad de la carne, y detalló qué se puede hacer para incrementarlo desde la preñez a la terminación.

Durante su exposición, Guiroy destacó la importancia del “marbling” en cuanto a la palatabilidad de la carne, avanzó también sobre las formas de medición del marmóreo, y profundizó en conceptos biológicos y recomendaciones para incrementar esta característica.

“El productor local tiene que estar atento a que los mercados internacionales empezarán a pagar más por ‘marbling’. A nivel mundial la oferta de carne de alta calidad con marmóreo es limitada, muy reducida, y la demanda es cada vez más grande”, dijo el especialista.

Y concluyó: “Hay una oportunidad muy buena para Argentina de poder posicionarse con carne de calidad en el exterior, pero también para el consumidor local, que deberá aprender esa diferenciación que garantiza buena calidad”, resumió Guiroy.

 

Producir por precios

Por último, el economista Diego Ponti disertó sobre cómo “producir con precios para ganar resultados”, y abordó la temática de la eficiencia productiva, rentabilidad e inversión en genética Angus.

“Tenemos que entender el nuevo escenario que se plantea desde el mercado para el negocio ganadero. Tenemos un 2026 que hereda precios extraordinarios de 2025 para la hacienda y el productor, pero sin embargo muchas veces los precios no se traducen en grandes resultados económicos. La idea es pasar de la ´P´ de precios a la ´P´ de producir, para aprovechar este buen momento de precios de la ganadería”, destacó Ponti, que llamó a invertir en insumos y sumar kilos de carne a campo.

A modo de conclusión, el analista planteó que “el desafío es del productor”, ya que considera que las variables que definen el resultado son endógenas, es decir, tienen que ver con lo que pasa tranqueras adentro.

“En la medida en que el productor logre empezar a cambiar los hábitos y acostumbrarse a esta nueva realidad del negocio, comenzará a tener mejores beneficios y resultados. Aquel que se quede con el modelo anterior, se encontrará con resultados muy magros, incluso malos y estará peor que antes”, concluyó Ponti.